lunes, 10 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia

Soy de formación Licenciado en Diseño Industrial, por la Universidad de Guadalajara. Una carrera que me gusta y que ejerzo de forma personal, diseñando algunos artículos para mí y mis amigos, además del diseño de accesorios en plata y cristal, junto con una de mis hermanas. Mi formación como diseñador me abrió una gran perspectiva sobre la estética y sus categorías, que me ha sido de gran ayuda para el trabajo con los alumnos, además del desarrollo de proyectos y el saber que lo que imaginas lo puedes hacer.

Me gustaría en algún momento de mi vida poder combinar, la docencia con el diseño y la literatura, trabajo para conseguirlo.

Inicio en la docencia por azahares del destino, no estaba en mi proyecto de vida, pero uno propone y Dios dispone. Como a varios de mis compañeros, me llegó la invitación a este mundo de aventuras y retos, una vez dentro me fui involucrando cada vez más y disfrutando de las cosas buenas y superando las que no lo son, hasta llegar a lo que soy y lo que hago. El ser profesor para mí ha sido muy enriquecedor, además de permitirme realizar varios proyectos con los alumnos en el ámbito artístico cultural, he podido conocer más a fondo la riqueza cultural de nuestro país y su situación en cuanto a la difusión. Pienso que ser profesor es mucha responsabilidad, en un sentido práctico los alumnos muchas veces repiten patrones que nosotros les enseñamos no tanto en contenido académico, sino en actitudes y la forma en que nos conducimos por nuestras propias vidas, educar con el ejemplo es una tarea de toda la vida.

Si uno hace las cosas bien y con vocación puede encontrar muchos motivos de satisfacción, para mí uno de los más grandes es que mis ex alumnos han llegado conmigo o se han comunicado para decirme que son licenciados y veo que muchos de ellos inician una vida profesional prometedora, o simplemente cuando por correo me dicen que están leyendo un libro muy entusiasmados y quieren saber si ya lo leí para compartir impresiones.

Con pena digo que las cosas que no me gustan de la educación son los sistemas que tenemos, porque se puede hacer mucho más de lo que se hace desde los escritorios, además del hecho de que los profesores pasemos tantas dificultades para crecer económicamente y que eso no ayude a mejorar nuestra calidad de vida. He experimentado que para vivir de la docencia muchas veces le tienes que dedicar doce horas diarias y apenas te alcanzan los recursos para sobrevivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario